Después de muchas postergaciones, finalmente se concretó la celebración del cumpleaños de nuestro amigo Alejandro, en el placentero reducto de Olmué, facilitado por los hermanos Faúndez. Aunque no acompañó el día, la celebración estuvo por todo lo alto.

Los "madrugadores" que llegaron temprano.

El maestro parrillero, Javier, preparando la deliciosa carne.

Guillermo silencioso prepara su pebre sin contarle a nadie la receta...

Mientras la carne se asa, nada mejor que un partido de taca-taca para amortiguar la espera.

Los encargados de la música ambiental, Alejo y Javier.

Guillermo ayuda en la parrilla, para que la carne no se queme.

Claudia ayuda con los quehaceres hogareños... en el campo.

Como cantante de música country, Guillermo estrena su look de "vaquero moderno".

"Salud", dicen Claudia y Javier, los catadores del buen vino. Aunque Javier le observa las piernas al sabroso vino....

Nada mejor que un buen partido de cartas para capear el frío.

Después del festín, hubo que salir a estirar las piernas caminando unas "cuadritas" de campo para comprar el pan.

"¿Parecemos huasos?", pregunta Guillermo.

En un lejano pueblo vivían los hermanos "Earp", quienes como cada tarde, salían a las tabernas del pueblo...

... y si se presentaba algún problema, no dudaban en desenfundar sus armas...

En la plaza de Olmué, después de caminar unas pequeñas cuadras.

Llegó la hora de homenajear al cumpleañero, por supuesto, acompañados de la guitarra cantamos el cumpleaños feliz.

Alejo pide sus 3 deseos...

Y por supuesto, como es la tradición, el festejado debe dar la primera mordida a la torta para probarla.

Fue un muy agradable día, no faltó la comida, ni la bebida, ni el pebre de Guillermo... un día perfecto.
¡Felicidades Alejo!, esperamos que lo hayas pasado bien... ¡porque nosotros lo pasamos estupendo!
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